
Es el arte japonés de la impermanencia, de lo incompleto, imperfecto y transformable, mudable, como todo en la vida.
El cuerpo, el universo, la tierra, los cielos, los mares, el tiempo atmosférico, los objetos, las piedras, las plantas,......todo se está transformando, nunca está estable, solo lo parece, vemos una madera en la playa parece impecable y los organismos microscópicos siguen trabajando en su transformación, lo que vemos es una ilusión.
Nosotros, intentamos que en todos los campos o aspectos de la vida suceda lo contrario, que siempre esté igual, un hogar, un trabajo, un compañero, una compañera, no estar enfermos, no envejecer, siempre tener dinero, cosas que no envejezcan , se rompan, amigos para siempre, hijos sin problemas, dentaduras perfectas......que la memoria no falle.
El Wabi sabi está asociado al Budismo Zen, al Zen de las cosas, a la caligrafía, al arreglo floral o Ikebana, al Gyotaku, a la ceremonia del té, ningún japonés sabe racionalizarlo ni explicarlo, es algo que sucede, es un sentimiento, busca la naturaleza y sus materiales, la simplicidad, acepta la realidad...
El Wabi sabi es mucho más que lo que aparenta....y sobre todo es cálido cosa que me atrae y agrada.
Estos japoneses tienen cosas muy interesantes...