domingo, 22 de mayo de 2011

Las revoluciones...







"La tragedia del hombre actual no es su condición social, sino la falta de voluntad para cambiarse a sí mismo. Es muy fácil diseñar revoluciones colectivas, pero cambiar genuinamente, acabar con la autocompasión, borrar el ego, abandonar nuestros hábitos y caprichos... ¡ah, eso sí que es otra cosa! Los brujos dicen que la verdadera rebeldía y la única salida del ser humano como especie, es hacer una revolución contra su propia estupidez. 
Como comprenderán, se trata de una labor solitaria".


Carlos Castaneda en "Encuentros con el Nagual" de Armando Torres

9 comentarios:

emejota dijo...

La imagen me gusta mucho, genial, muy propia. La labor esa que mencionas... terriblemente solitaria y sin embargo tan común para todos los que intentamos iniciar ese camino.... que no tiene final. Beso.

Ahab dijo...

Así es. Difícilmente habrá nunca una revolución verdadera, sin estar precedida de una revolución individual. Interior. El hombre debe despertarse primero a sí mismo.

Saludos

mariajesusparadela dijo...

Yo también estoy de acuerdo

Camino a Gaia dijo...

Todo está relacionado, no es posible una revolución colectiva sin un cambio individual pero resulta impensable un cambio individual que no afecte a lo colectivo.
Debemos nacer a la inteligencia colectiva o perecer.

hiniare dijo...

Vaya, has coincidido en el tema con la entrada que llevaba varios días preparando.

Creemos que somos libres pero vivimos en una cárcel de inercia en la que nosotros mismos nos condenamos a perpetuar una forma de vida que nos mata.
Creemos nuestro espacio propio de libertad.

jcaguirre dijo...

Estoy de acuerdo pero resolver ciertas injusticias tampoco exigen de un hombre perfecto

rab//. dijo...

Es muy válido el pensamiento, pero podría prestarse para justificar la comoditis de cierta gente que no mueve porque se lo está pasando pipa. Como todo lo de Castaneda, me resulta tendencioso.

tula dijo...

Rab:
los pre-juicios son eso, juicios a priori..
los estudios sobre fenomenologia de Martin Heidegger, Franz Brentano, o Edmund Husserl son muy interesantes.

El problema de C.C. es el de un linaje que se dio cuenta de que el orden social es eso: "la prisión"...pero encontró una forma pragmática de salir, no a través de la intelectualidad de sofá sino de su lucha contra la propia estupidez.

eme Meza dijo...

Hablar de revolución social radical significa ignorar que las masas no van a romper con un statu quo que tiene generaciones perfeccionando la comodidad mediocre en que estamos sumidos. Siendo una forma probadamente ineficaz de cambio real y nada más que una fracción del discurso docto, ¿no será un artificio más cuya intención radica en distraer a los comprometidos en un debate sin fin? Así, todo sigue como lo dejaron los romanos... y los griegos... y los mesopotamos....